
Poul Anderson se sirve de esta dualidad -que anuncia el fin de un mundo y el triunfo del otro- para crear La Espada Rota. Publicada en 1954, el mismo año que La Comunidad del Anillo, de J.R.R. Tolkien, nos presenta el reino de Faerie, una tierra mágica habitada por elfos, trolls y demás criaturas fantásticas, que coexiste con la tierra de los hombres, tal y como la conocemos hoy en día. Éstos tan sólo pueden observar Faerie mediante la Vista Encantada, un hechizo que no todos poseen. La historia empieza en el Danelaw, actual Inglaterra. Orm, un despiadado vikingo, perpetra sus habituales correrías en busca de botín y tierras, hasta que, un buen día, acaba casado con una cristiana del lugar. Pronto nacería su primer hijo, Skafloc, que sería inmediatamente codiciado por Imric, el Conde de los Elfos. Los elfos que Anderson crea en La Espada Rota son altos y bellos, pero también crueles y desalmados, pues, a causa de la baja procreación de su especie, se ven obligados a robar niños humanos y criarlos como si fueran elfos. Imric, al ser advertido del nacimiento de Skafloc, maquina un plan para sustituirlo: engendra a Valgard, un ser mitad elfo, mitad troll, que será criado por Orm y Aelfrida como si fuera suyo. Con el tiempo, Skafloc aprenderá las artes mágicas de los elfos y se convertirá en un auténtico guerrero, valiente, audaz y seductor; Valgard, por el contrario, desarrollará una personalidad perversa, sanguinaria y cruel; en ocasiones, se veía poseído por la berserkingar, que le obligaba a ensangrentar su hacha para calmar esa pérfida fiebre que le golpeaba hasta las entrañas. Dos destinos intercambiados que acabarán entrecruzados a causa de una guerra que pronto azotaría Faerie: la guerra entre Trollheim y Alfheim, cuyo final decidiría Tyrfing, una espada maldita forjada en las profundas cuevas de los enanos.
La Espada Rota está llena de referencias mitológicas. Anderson se basa en las antiguas sagas y Eddas escandinavas, de las que posee un profundo conocimiento, y las une con los principios morales del cristianismo. Insisto en ese dualismo, no sólo de creencias -paganismo/cristianismo-, sino también de territorio -Faerie/norte de Europa- y de protagonistas -Skaflock/Valgard-, porque para mí es la premisa básica de la narración. De todos estos contrastes, nace una historia épica, heroica y, a la vez, funesta y fatídica: el fatalismo se percibe desde las primeras páginas del libro, como si de una tragedia griega se tratara. La guerra -que daría nacimiento al género de la épica- y el amor -origen de la lírica- son los dos grandes temas de la literatura universal que mueven toda la acción. Además, la predestinación y la existencia de las Nornas -tres mujeres de la mitología nórdica que hilan el destino de los hombres; las Moiras y las Parcas son su equivalente griego y romano-, inevitable y muy presente en la historia, confieren a la obra un aire trágico y predecible; no hay sorpresas ni giros inesperados. Ese carácter previsible no es, de ningún modo, un inconveniente para poder disfrutar del libro; sin embargo, leído ahora, cuando la fantasía épica ya ha recorrido un considerable trayecto y se han desarrollado con más profundidad algunos de los temas que Anderson trata, podría darnos la sensación de estar leyendo una historia típica y poco original. Esa pequeña contrariedad desaparece de nuestras mentes a medida que avanzamos en la lectura: no sólo es una historia completamente disfrutable; también es ligera, entretenida y de lectura rápida. A día de hoy, La Espada Rota podría ser considerada un clásico de la literatura fantástica.
*Otros artículos relacionados:
· De Armas Mágicas: Tyrfing.
Colección/Serie: Independiente
Título Original: The Broken Sword / Editorial: Alianza, colección "Runas". / Formato: Rústica con solapas, 287 págs. / Año: 2006. / Precio: 16,60 euros. / Traducción: Javier Martín Lalanda.
8 comentarios
Gran reseña, Beldz. Quizá esa impresión de novela típica de fantasía se deba a la época en que fue escrita. No es que siga los parámetros comunes del género sino que por lo visto es una de las novelas que los estableció en su momento.
El aspecto dual que comentas parece sin duda de lo más interesante de esta obra.
¡Gracias Jolan! Cuando hago una reseña siempre tengo la sensación de haberme dejado cosas por explicar, o de que no hayan quedado claros ciertos aspectos.
Eso que comentas de la época en que fue escrita, precisamente lo escribí y acabé borrándolo. Yo también creo que esa sensación que me dio, de novela típica, es por la época en que fue publicada. Como me dijo Loren una vez, en su tiempo era original; pero claro, al haberse tocado ya mucho todo lo de los elfos, trolls, etc., puede darte la sensación de que trata temas muy manidos.
La verdad es que siempre se debe tener en cuenta el año de publicación de una obra. De lo contrario, se podría caer en algún tipo de error o tener prejuicios sobre ella.
Estupenda la reseña, felicidades. A mí cuando lo leí por primera vez, hace ya años, me recordó una mezcla de EL Hobbit y el trabajo de Kirby para Thor en MArvel. Una mezcla rara ue me entusiasmó. Lo volví leer hace unos años y me parece que sí que debemos considerarlo un clásico.
Insisto, estupenda reseña.
Un abrazo.
Gran reseña de un excelente libro, sí señor. El libro que, de alguna forma, fue el germen de Los Reyes Elfos, de Victor Santos.
Hace tiempo que lo tengo en mi lista de futuras adquisiciones precisamente porque se supone un clásico dentro del género. No sé si al final me haré con él pero cuando me ponga a ello espero se plenamente consciente de la época en que se escribió porque sino me temo que no lo voy a disfrutar mucho :\
Muchas gracias por los comentarios :)
Pues sí, una buena reseña. Poul Anderson era un gran amante de la historia y de la mitología, y lo demuestra en esta novela. Una que pena que pasara desapercibida en su momento, aunque luego con el tiempo se ha ido haciendo el hueco que merecía. En mi opinión, es de lectura obligatoria para todo aquel al que le guste la fantasía épica.
Esa contraposición entre lo pagano y lo cristiano me ha gustado verlo también en la trilogía de Jack Vance sobre Lyonesse, otra obra recomendable, aunque esa dualidad va por un derrotero ligeramente distinto.
Fantástica reseña. Este es uno de mis libros pendientes por leer, a ver si este año, cae ^^
Hace mucho tiempo que no oyes el suave sonido de la pluma rasgando el pergamino, así que busca en la estantería más cercana y recita los versos apropiados, pero sé cuidadoso o terminarás en la sección prohibida. ¡Por Crom! Los dioses del acero te lo agradecerán.