9 de marzo de 2015

Persiguiendo a Lope de Vega: 'El Ministerio del Tiempo' episodio 2


Después de un comienzo de serie francamente espectacular que ha puesto El Ministerio del Tiempo como una de las series españolas más prometedoras de los últimos tiempos, estaba por comprobar si el segundo episodio mantendría el mismo interés en el espectador. Pero vaya si lo ha conseguido: no solo ha cumplido con las expectativas al introducir en la trama al célebre Lope de Vega, sino que sostiene el listón dejado por el primer episodio, que ya de por sí era alto.

Lejos de querer entrar en materia de qué datos históricos son fieles o no –que lo son–, si tal cosa fue exactamente así y demás temas derivados de cualquier discusión entre entendidos de historia, lo cierto es que El Ministerio del Tiempo es una serie para los que quieren disfrutar de un entretenimiento de aventuras sin complejos, desconectando el cerebro –¡semiapagado, pero siempre alerta!– para únicamente dejarse llevar por las imágenes y saber lo que pasará en la siguiente entrega de este folletín que bebe del buen pulp. Porque todos buscamos en algún momento de nuestra existencia divertidos e imposibles argumentos que nos hagan desconectar de la vida diaria y sorprendernos con la fantasía o la ciencia ficción, ¿o no es verdad?


En el segundo episodio de El Ministerio del Tiempo las cosas no parecen pintar demasiado bien para Lope de Vega, uno de los autores con más carrera literaria de todo el Siglo de Oro español: morirá en uno de los barcos de la Armada Invencible. Pero ese no es el problema, sino este: si su muerte no ocurre como dicta la historia el transcurso del mundo de las letras españolas no será el mismo sin el mujeriego dramaturgo, razón por la cual podría darse una línea temporal distinta. Es ahí donde entran los agentes del Ministerio: deben encontrar a Lope en la Lisboa de 1588 y evitar que suba al barco que se hundirá frente a las cosas inglesas.


Este segundo capítulo se caracteriza por varios aspectos fundamentales y que de seguro los espectadores han reparado en ellos: una buena compenetración entre personajes –cada uno tiene su momento y pone en práctica sus talentos–, una ambientación sobresaliente –los efectos digitales no «cantan» en absoluto si tenemos en cuenta el presupuesto del que goza la serie– y escenas variadas de romance, diálogos de taberna, alguna que otra pelea y momentos de investigación que consiguen mantener un equilibrio en una trama muy fluida y llena de matices.

El guión ha sido escrito pensando sobre todo en Alonso de Entrerríos –nuestro capitán Alatriste particular–, aunque los otros dos personajes del grupo también tienen ocasión de lucirse –sobre todo Julián, quien parece querer poner en práctica cada truco aprendido en bares y billares de barrio–. El veterano de los tercios de Flandes tiene ahora más motivos que nunca para utilizar una de las puertas del tiempo del Ministerio, ocasionando con ello una interesante paradoja temporal similar a la del primer episodio y llena de sentimientos: por la vida perdida, la nostalgia, el tiempo irrecuperable, etcétera. Temas que han estado presentes en la serie desde el primer minuto y que se suman a la sempiterna pregunta que todos los personajes y nosotros mismos nos hacemos en cualquier historia sobre viajes en el tiempo: ¿se puede cambiar el pasado?


¿Y Lope de Vega? Un poco más y me olvido de hablar de él. El actor escogido para el papel da mucho el pego, incluso tiene una parecido asombroso si echamos mano de cualquier retrato del dramaturgo. Víctor Clavijo siempre ha sido un buen actor y hace un gran trabajo interpretando el papel de Lope de Vega, tanto es así que no sería mala idea recuperarle para algún capítulo posterior de la serie. Lo mismo podemos decir de Miguel Rellán, quien hace de funcionario e intermediario entre los viajeros del tiempo y la época en que transcurre el episodio: su participación es un soplo de aire fresco, y si El Ministerio del Tiempo se va a convertir en un desfile de buenos actores, salimos ganando por todos lados.

Recordad que tenéis una cita con El Ministerio del Tiempo todos los lunes a eso de las 22:35 en TVE1. El episodio de los nazis seguro que aporta el toque de oscuridad y peligro que no han tenido los dos episodios emitidos hasta ahora.

5 comentarios:

  1. Yo me enamore de esta serie en su primer episodio, además, me reí muchísimo con Julian, que tiene unos golpes buenísimos. Estoy deseando ver el episodio tres.

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  2. Me tiene maravillado esta serie, hace años que no veo series españolas en directo y esta me tiene entusiasmado.Bravo!!!!

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  3. ¿Soy el único que piensa que El ministerio del tiempo es una serie pensada para un público que nunca ha tenido interés por lo fantástico? Que si, que está muy bien hecha, que los actores son muy buenos, que es divertida, que entretiene, etc etc etc. Pero el planteamiento de las puertas hace aguas por todos lados y esa es la base de la serie. ¿A dónde dan esas puertas? ¿A un momento histórico concreto? Porque no sólo viajan en el tiempo sino también en el espacio. ¿Y esa puerta esta fija en ese momento? En el primer episodio dan a entender que si porque hay un funcionario que se harta de ver el mismo partido del Madrid. ¿Y si ese momento esta fijo, qué pasa con el funcionario que está al otro lado de la puerta? ¿Repite ese momento continuamente? No se, igual soy muy quisquilloso pero cuanto más vueltas le doy más chapucero me parece. Y ojo porque la cosa amenaza con quedarse en ver cuantos personajes históricos aparecen, cuantas citas anacrónicas sueltan los personajes y poca cosa más. En un par de episodios los lian unos con otros, que es lo que hacen siempre las series españolas.

    Para esta serie todo son alabanzas pero me parece que la mayoría vienen dadas porque es una serie española. Y no es una serie mala pero tampoco es Breaking Bad. Normalita tirando a más pero tampoco nos pasemos.

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  4. Vamos a analizar bien la serie, vamos a ver. Es cierto que hay cosas que están un poco "descolgadas" Pedro pero en realidad en la fantasía (como lectora que soy de ella desde hace más de una década...) las cosas no siempre tienen porqué tener explicación. Son así porque sí y ya está. xD No me he parado a pensar la razón por la que Logen Nuevededos puede invocar a los espíritus ancestrales en las hogueras en La primera ley, al igual que tampoco le he buscado 5 pies al gato intentando descubrir qué era exactamente La luz de Earëndil que le da Galadriel a Frodo. Hay cosas que solo responden a la magia y que no tienen una explicación especialmente buena, simplemente es así porque sí.

    Aunque eso si... yo también espero que no los empiecen a liar en la primera o segunda temporada (si es que la hay, que os recuerdo que hay una campaña en twitter con el hashtag #TVErenuevaMdT para iniciar su posible salvación). Aunque he de decir que en todas las series americanas también terminan liando a los personajes (aunque a veces tarden más), véase Expediente X, El mentalista, Hijos de la anarquía, House of Cards, Arrow, The Walking Dead, Big Bang Theory, ¿Mujeres desesperadas y Anatomía de Grey cuentan también? No sé, creo que no es bueno darle muchas vueltas a según qué cosas.

    Por el momento mola, ahora lo que tenemos que ver es cómo desarrollan la trama para que no sea algo repetitivo. ^^

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  5. "...en la fantasía (como lectora que soy de ella desde hace más de una década...) las cosas no siempre tienen porqué tener explicación." Totalmente de acuerdo. Yo ni siquiera me he planteado porque Logen Nuevededos puede invocar a los espíritus. No hace falta explicación. Los invoca y ya está. Me lo creo porque no desentona con el resto y responde a una lógica interna (igual lo de "lógica" suena mal cuando hablamos de fantasía pero yo no lo creo). Pero si de golpe y porrazo Logen Nuevededos se saca un móvil para hablar con los espíritus, ahí si que no. Y algo así pasa con esta serie. O me planto en una fecha concreta cuando cruzo una puerta y siempre es esa fecha o no. Porque si lo hago ahora si, ahora no, cuando le conviene al guionista pues vale, pero no deja de ser un tanto chapucero.

    Y lo de liar a los personajes es inevitable y normal. El problema es cuando sustituye a todo lo demás y parece que no hay otra cosa, como les pasa en Arrow, que ha degenerado en un culebrón de lo peor.

    Me reafirmo: le damos manga ancha a la serie porque es española y obviamos los defectos. La serie está muy bien y por encima de la media (en España tampoco es muy difícil, con hacer las cosas bien ya suele bastar) pero defectos los tiene y si te pones a pensar, tiene muchos.

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